Logo eduforma
www.eduforma.com
Servicio de suscripción Gratuito
  COLECCIONES
Educación y Psicología
Empresa y Turismo
Comunicación
Práctico Profesional
Salud y Familia
Texto Educativo
Historia
  OPOSICIONES

  Inicio


1. Adivina qué viene a continuación.

Cada vez que los buenos lectores cogen un libro, predicen el futuro: observan la portada y contraportada, y se preguntan cómo acabará la historia. La predicción puede continuar incluso cuando la lectura termine.

Observen, examinen juntos el título y la ilustración de la portada. Sugiera, propóngale que hable acerca de ellos. Lean en voz alta. Elija oportunidades en el relato para que imagine lo que sucederá después.

Estimule deducciones buscando los indicios que hay en el relato y haga conjeturas con base en la nueva información.

2. ¿Qué significa esto?
Muchas veces existen palabras que el niño no llega a entender. En ocasiones se puede buscar una palabra alternativa o explicar brevemente qué significa esa palabra. El uso del diccionario es otra aptitud que conviene enseñar a los más pequeños.

3. Veamos la diferencia
Un poema no es lo mismo que una historia, por lo que hay que explicarles las diferencias entre ambas. También es fundamental que conozca las diferencias entre los libros de ficción y no ficción. El enseñar a los niños a separar lo antes posible la ficción de la realidad, les ayudará a distinguir entre la publicidad en televisión y los programas que interrumpen. Cuanto antes aprendan a diferenciar los mensajes educativos de los propagandísticos, será mejor. Cada forma de escritura tiene claves para su categoría (rimas y ritmos muy marcados).s

4. Cuéntamelo con tus propias palabras
Los buenos lectores saben contar con sus propias palabras aquello que acaban de escuchar o leer. También es importante que sepan relatar aquello que han visto como, por ejemplo, una película o un viaje. La capacidad de presentar un cuento con sus propias palabras es una aptitud de lectura y estudio, enormemente útil. Cuando el joven lector puede repetir con sus propias palabras lo que ha leído, adquiere varias destrezas: refuerza su memoria, certifica lo que entiende y señala lo que desconoce.

5. Ve a través de los ojos de otra persona
A veces es difícil hacerles entender que existe otra forma distinta, otro punto de vista de ver las cosas. La aptitud para reconocer puntos de vista diferentes se pone en juego conforme maduran los jóvenes lectores. Mencione a sus hijos que el punto de vista varía: dependiendo de quién esté relatando la historia, cambia la forma de ver los hechos.

6. Lee entre líneas
Los buenos lectores utilizan claves para descubrir algo que el escritor no dice de forma directa. Lo más importante es entender lo que el escritor está tratando de decirnos- muchas veces, los escritores esperan que los lectores saquen sus conclusiones. Formule preguntas que apremien a sus hijos a pensar acerca de lo que no se dice abiertamente en el cuento.

7. ¿Cuál es la idea principal?
La habilidad para explicar de qué trata un libro o cuento es diferente a la de parafrasear o descubrir lo que sucedió. Los buenos lectores tienen la costumbre de buscar la idea principal. Tal vez requiera un poco de esfuerzo, pero vale la pena la recompensa.

8. Echa a volar tu imaginación.
Los buenos lectores están constantemente usando la imaginación, ya sea para visualizar un personaje o un lugar descrito en el libro. Si no es así, todo lo que tiene que hacer el padre o la madre es tener paciencia y estar abiertos a las ideas de los hijos. Empiece algunas ideas sencillas: después de que hayan leído varias veces uno de sus cuentos favoritos, anímeles a realizar uno o dos cambios en la trama, peguntándoles ¿qué ocurriría si…?

9. Ahora, vamos a escribir
Una forma segura para llegar a ser un buen lector consiste en convertirse en un buen escritor. Después de la lectura de un libro o cuento, se recomienda que el niño construya con sus propias palabras y a través de la escritura ese mismo relato. Lo más importante es que usted va a leer lo que sus hijos han escrito. El hecho de que sus hijos creen su propio material y después lo escuche cuando usted lo lea será muy gratificante para ambos. Subraya la idea de que la lectura es un placer y no una tarea.

8. Echa a volar tu imaginación.
Los buenos lectores están constantemente usando la imaginación, ya sea para visualizar un personaje o un lugar descrito en el libro. Si no es así, todo lo que tiene que hacer el padre o la madre es tener paciencia y estar abiertos a las ideas de los hijos. Empiece algunas ideas sencillas: después de que hayan leído varias veces uno de sus cuentos favoritos, anímeles a realizar uno o dos cambios en la trama, peguntándoles ¿qué ocurriría si…?

10. ¿Te gustó este libro?
A los buenos lectores no necesariamente les gusta todo lo que leen. Los buenos lectores comparan y contrastan varias lecturas. El niño se inclinará más a leer y a disfrutar de la lectura si sabe que el padre respeta sus gustos y considera valiosas sus opiniones. Tenga cuidado de no imponer sus opiniones. Recuerde que su tarea es guiar al joven lector para que piense. Para ello tenga presente estos conceptos:

a) Después de leer, me detengo a reflexionar sobre lo leído.

b) Lo que pienso es importante.

c) Puedo decir lo que me gusta y no me gusta de una cosa.

d) Si he leído un libro similar, puedo decidir si me gusta más uno de ellos y por qué, o bien decidir que me gustan ambos por razones diferentes.

e) Cuando leo algo nuevo, puede decidir su me gustaría leer sobre el mismo tema o algo escrito por el mismo autor.

Es bien conocido que los ámbitos por excelencia donde se cultiva el hábito lector son la familia, la escuela y la biblioteca. El papel de los padres es fundamental a la hora de incentivar la lectura en los niños desde edades tempranas.

Los lectores apenas empiezan su recorrido con los libros necesitan adquirir muchas aptitudes, lo cual no es fácil. Muchos padres, cuando se trata de enseñar a sus hijos a leer, se preguntan cómo empezar. Esta serie de recomendaciones sencillas les resultarán muy útiles para comenzar:

• Tenga en cuenta la edad y el desarrollo intelectual de su hijo/a. Empiece con las aptitudes más fáciles. Si su hijo no muestra entusiasmo, abandone el intento y pruebe de nuevo más tarde. Espere un par de semanas o quizá un mes.

• Comience con libros que le atraigan a usted.

• Varíe las lecturas

• Convierta la lectura en un hábito.

• Modele una buena conducta de lectura.

• Si su hijo/a sabe leer, lean por turnos.

• Regale libros en días señalados.

• Déjese aconsejar por su librero.

• Comience a formar su propia biblioteca.

Puede encontrar muchos más títulos interesantes en nuestro CATÁLOGO ON LINE

Más información en: info@trillaseduforma.com

 

 

Te interesa

• Protégeles y Windows Live unen sus fuerzas para luchar contra la creciente violencia escolar y la anorexia

• Editorial MAD Eduforma presenta dos nuevos manuales para mejorar el rendimiento escolar de los universitarios

• Editorial MAD Eduforma presenta un manual de ayuda a las personas con alguna enfermedad en conmemoración del
día internacional del enfermo

• Un estudio revela que conocer los síntomas del tdah y diagnosticarlo a tiempo ayuda a prevenirlo

• El consejo europeo inaugura una campaña de sensibilización para erradicar la violencia de género, que aún afecta a casi la mitad de la población europea

 

© Editorial MAD, S.L. Todos los derechos reservados